miércoles, marzo 08, 2006

Estábamos en una sólida comida familiar, y cuando se dice “familiar” en ámbito latinoamericano es una “Gran comida familiar”, no menos de quince personas. Pues allí estaba yo y de repente vi, de nuevo, esas imágenes que desde hacia mucho tiempo vivían a mí. Siempre las relacionaba con un sueño recurrente pero cualquier detalle, algún olor, algún sonido y por mi mente pasaba esa película inconexa que con los años se hacia más y más borrosa. En este caso fue ver el mantel blanco de encajes.

Frente a mí estaba mi madre y mis sus hermanas, mías increíbles tías, sin querer, sólo como un simple comentario le comenté sobre aquellas imágenes que me acompañan desde niño.

__Nada del otro mundo, sólo vagamente recuerdo que era un día de luna llena, o por lo menos había mucho color azul en la noche. Estaban mi abuelo de sombrero y mi abuela vestida de blanco frente a la casa paterna, creo, en la Lisandro Alvarado. Me llevaban en brazos, bueno…, eso creo. Recuerdo un olor fuerte de jazmines, rosas y jacintos. Mamá, tú tenías un vestido de flores grandes y un collar de perlas. No recuerdo sonidos significativos, tan sólo él de unos pasos tras de nosotros, un olor del café, una inmensa cama cubierta con un pesado velo de tules color marfil claro. Es extraño todo, va como por cuadros inconexos en cámara lentísima…de repente a veces es de noche, a veces es de día…, calor…

Vi que a medida que yo hablaba se hizo un incomodo silencio en la mesa y ellas –mi madre y mis tías- me veían y se veían entre ellas con ojos de incredulidad, hasta que no pude aguantar y le pregunté:

__Qué pasa?
__Es imposible que tú te acuerdes de eso.-respondió mi madre
__Y…, qué es “eso” .
__...la muerte de tu papá y los días después.

Era cierto, era imposible que yo recordara con tantos detalles esa fecha, teniendo en cuenta que era el 12 de julio de 1965 y yo solo tenía 2 años y 2 meses de nacido.

En ese instante cerré forma, hice “gestalt” comenzamos a llenar ese absurdo rompecabezas inconexo. Ellas tenían muchas piezas que yo no tenía. Recontruímos horas, días, semanas y hasta años. Por algo soy de amigos su memoria y cuenta, cosa que realmente no me agrada, pero qué le puedo hacer teniéndo semejante memoria.
Ya esas imágenes no han vuelto sin invitación, y ya son sólo recuerdos.


Lo cierto fue que mi madre se quedó viuda a sus primeros 21 años, con un hijo en brazos en plenos años 60 y, a pesar de contar con la ayuda incondicional de sus padres, decidió salir a trabajar. Cosa nada fácil para aquella época. Por las conexiones partidistas de mi abuelo –inevitable- le dieron la dirección de un centro del "Consejo Venezolano del Niño" en Caracas. Ella era ecónoma, normalista y con un niño era la candidata ideal para ese cargo, pero no lo acepto, ese tipo de “favores” siempre tienen cola y lo dejó. Media directiva del gobierno de Leoni, que venía a la casa a tomar el café con mi abuelo, se molestó con mamá y él con ella, pero mi mamá ya había tomado la decisión y ella es doble Aries.

Y dejo Caracas, volvió a la ciudad materna en búsqueda de algún trabajo, algún empleo. Comenzando por el principio y si deberle favores a nadie. Para despejar la mente, aclarar ideas, salimos, en un viaje eterno, de vacaciones a visitar a la hermana de mi padre en una urbanización con olor raro y pesado. Mi tía vivía sobre un mar de petróleo, en casas como de cuento con un maravilloso y verdísimo campo de golf con ese sol plomo amarillo sobre nuestra piel, en esos campamentos petroleros gringos en tierras venezolanas y era enfermera.

Enfermera? Por qué no?

De repente se vio vestida de enfermera en “La Colonia Psiquiátrica de Bárbula” que fue en su tiempo el mejor hospital para dementes de Latinoamérica. Mamá me cuenta que cuando llegó al psiquiátrico, en los último años de los 60, había unos 1.800 pacientes y 20 pabellones. Los residentes, provenientes de todo el país, tenían asistencia como pacientes crónicos y desarrollaban labor terapia; por ello la colonia contaba con excelentes instalaciones agrícolas, una vaquera con ganado Premium, aves de corral, cultivos de frijoles, de guisantes. Los pacientes tenían cine, hacían teatro, manualidades; tenían su iglesia para servicios religiosos. Organizaban fiestas de carnaval con sus respectivas reinas. Eso desapareció, con el devenir de los años, vinieron las invasiones y el sitio vio reducido su perímetro, que llegaba hasta el cerro.

Ironías del destino, mi padre murió de un tumor cerebral y varias veces él iba como paciente ambulatorio a ese centro y allí estaba ella trabajando tiempo después. Como pudo, aprendió a inyectar practicando con naranjas –nadie inyecta como ella, eso lo juro-, soportar los desvaríos de los pacientes, a tomar la tensión, a bañarlos, a limpiar pisos… Ella que en su vida había limpiado una casa, aprendió a planchar su cofia blanca y a llevar su uniforme impoluto en un tiempo donde las enfermeras no tenían una muy buena reputación. Trabajó en cualquier centro asistencial que encontrara. No quería depender de nadie ni de nada, además, tenía un hijo y lo logró. Llegó a ser, con el tiempo, Directora del IVSS del centro de nuestra Ciudad

Yo, cuando niño, veía pasar los días sin saber de ella y hasta preguntaba: “Dónde está mi mamá?” “Trabajando” cosa que no entendía ya que sólo en mi entorno los hombres eran los que trabajaban. Lo cierto era que mamá se levantaba a eso de las cuatro de la mañana y regresaba a eso de las 10 de la noche. Siempre me encontraba dormido, eso lo supe después.

Cuantos sacrificios en los días de lluvia, los de fría madrugada y el autobús no pasaba. Cuanto miedo en el terremoto del 67 en la redoma de San Blas, los pacientes, los médicos, las colegas, la vida…

En el 71 se volvió a casar y me regaló a mis tres hermanos, mis tres niños, mis tres hijos…, bueno, eso es otra historia.




A qué viene todo esto a cuento? Pues hoy es “El día de la mujer” y he recordando lo que hizo mi madre por mí, como también lo de las muchas mujeres que lo hacen día a día y todas aquellas que nunca han necesitado celebrar este día, pues sencillamente no tienen tiempo o/y tienen muchísimas cosas más interesante que hacer.

También pienso en aquellas que se han encontrado con el terrible techo de cristal en su vida profesional, a todas las de la doble jornada y, sobre todo, a las que tienen que soportar al "estúpido de turno" esperando la cena con la cerveza en una mano y el cigarrillo en la otra.

A las dueñas de ellas mismas, a las que lloran mirándose en una telenovela o escuchando canciones viejas, a las que se maquillan, a las que ríen, a las que sueñan, a las que son…, a las que no son…



A todas ellas mi respeto y mi admiración. Todo lo mejor SIEMPRE para Ustedes y también para aquellos maravillosos hombres -que sin duda los hay- que las han encontrado en una esquina del mundo, en un rayo de luna perfumando a la vida.


Powered by Castpost

El bolerito es uno de los que mi padre le cantaba a mi madre, allá por el año 63. Hoy es mi beso, muy personal a Ella y a cada una de ustedes. Discúlpenme lo terriblemente cursi que a veces me pongo, es cuestión de edad, supongo
.

22 Comments:

Blogger Luunn@ said...

Silmariat querido hechicero, me encanta que tu memoria te traiga estos recuerdos y que tengas un tan lindo concepto de los valores de tu madre que lucho para criarte a vos y que despues tuvo su recompensa, regalandote otros hermanos,
asi somos las mujeres luchadoras, sobre todo por los hijos, damos todo
Preciosa la cancion, y no te pones cursi solo sentimental pero eso es valioso.
Un abrazo desde Chile para vos
Luunna

miércoles, marzo 08, 2006 4:43:00 p. m.  
Blogger Mauricio Duque Arrubla said...

Hechicero, sigues hechizando con tus palabras. Es difícil honrar a las mujeres sin empezar por la propia madre y enseguida la pareja.

miércoles, marzo 08, 2006 5:09:00 p. m.  
Blogger Câline said...

Muy bello el texto y tu homenaje Silmariat.

miércoles, marzo 08, 2006 9:15:00 p. m.  
Blogger stelle said...

Bello homenaje, muy de nuestra Venezuela.

Saludos

miércoles, marzo 08, 2006 9:38:00 p. m.  
Blogger stelle said...

Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

miércoles, marzo 08, 2006 9:39:00 p. m.  
Blogger Arlene Griselle said...

...y a las que lloramos leyendo este post. Definitivamente tu madre es una mujer valerosa, de las que no nos sentamos a esperar que llegue un hombre con capa de "SUPERMAN" y nos resuelva la vida, porque hay hijos, porque hay hijos, porque hay hijos y por ellos nos vamos a todas.

miércoles, marzo 08, 2006 10:12:00 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Ufffff post de recuerdos! Q nota!

miércoles, marzo 08, 2006 10:54:00 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Amado Silmariat, Te leo y viene a la memoria un entrañable video clip sobre un blues de la cantante Sade. Ojala lo veas. Gracias.

miércoles, marzo 08, 2006 11:32:00 p. m.  
Blogger Unknown said...

Gracias por invitarme a tomar este té de jazmínn virtual como felicitación: rollo de madre, rollo de orgullo el suyo. Un abrazo...

jueves, marzo 09, 2006 2:13:00 a. m.  
Blogger Unknown said...

Silmariat amigo, hoy estoy más que sensible, quien sabe por que...
No hay mucho que agregar, todos tenemos una gran mujer en nuestras vidas que nos dan ese ejemplo que nos llena de orgullo.
Pasa por mi blog, verás cual es la mía.
Abrazo de esta (hoy más sensible que nunca ) amiga.

jueves, marzo 09, 2006 3:34:00 a. m.  
Blogger Regina Falange said...

Ves Silmariat? Que los hechiceros pagan sus deudas siempre, y de la mejor manera?Recuerdo que en un post que escribí sobre mi mami tu comentabas que querías animarte a hacerle un homenaje a la tuya, y con estas líneas lo has logrado de la mejor manera

Gracias por compartir esos pedazos de tu vida con nosotros. Dios bendiga ese empuje que tuvo tu madre para salir adelante contigo, para abrirse paso en una sociedad que veía todavía bien a lo lejos la iniciativa femenina. Tu mami, su historia y dedicación, son ejemplo para todas las mujeres que a veces creemos que no podremos hacerlo, que nos paralizamos ante las adversidades minúsculas.. Y sí, siempre es posible..

Dios bendiga tu sangre guerrera, hechicero de las mil batallas! Todos mis abrazos para tí!

Color dorado

jueves, marzo 09, 2006 5:12:00 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Bello....espera la sorpresa, pronto

jueves, marzo 09, 2006 7:37:00 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

certero..aunque menos prolífico que antes. un beso

jueves, marzo 09, 2006 7:39:00 p. m.  
Blogger Protheus said...

Homenajeando a las madres, homenajeando a tu sacrificada madre, haces justo homenaje de cuanto lleva de hermoso la Humanidad.
Un abrazo.

jueves, marzo 09, 2006 7:46:00 p. m.  
Blogger Mire said...

me hizo muy feliz tu post. los recuerdos de tu infancia los narras con una nostalgia y una belleza que llegan directo al alma. chamo, tù escribes y debes seguir haciendolo, conmueves. de verdad te felicito. y felicito a tu mamà por valiente, por echada pa lante. asì son -somos- las mujeres venezolanas

viernes, marzo 10, 2006 3:17:00 p. m.  
Blogger Luunn@ said...

Silmariat pasando por tu casa y dejandote deseos de un lindo fin de semana
Un abrazo cariñoso
Luunna

viernes, marzo 10, 2006 4:35:00 p. m.  
Blogger el pajaro guarandol said...

Silmariat,
Me conmueve mucho tu post. Admiro la elegancia con la que lo coronas con un bolero. Es la guinda que le faltaba al helado. Precioso.
Un saludo - con todo el respeto- a tu mama. Y un abrazo para ti.

domingo, marzo 12, 2006 6:43:00 a. m.  
Blogger Carmelo Lattassa said...

Yo también tuve una madre digamos, "soltera" que se buscó la vida, trabajó, se enfrentó a la realidad... Me doy cuenta de que las mujeres que me gustan, todas, están tamizadas por ella... fuertes, trabajadoras, independientes...
bello recuerdo... el tuyo...

domingo, marzo 12, 2006 11:09:00 p. m.  
Blogger El "Dulzor de Ostras" said...

Siempre es grato pasar por aquí y encontrar un mundo en cada uno de sus post.

Sencillamente, gracias.

lunes, marzo 13, 2006 2:41:00 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Hola hechicero...no sé, me decidí!!

martes, marzo 14, 2006 12:21:00 a. m.  
Blogger Jogreg said...

Hola hechicero... por fin pasé por aquí con algo de tiempo, para encontrarme con estos, tus recuerdos, que lo ayudan a uno a recordar también... Muchas gracias. Saludos y mis respetos a ti y a tu madre, se nota a leguas lo orgulloso que estas de ser su hijo...

miércoles, marzo 15, 2006 1:48:00 p. m.  
Blogger Troka said...

Con algo de atraso vengo a saludarte y leer este post tan emotivo y tan lleno de orgullo filial....me encantó
Un abrazo

miércoles, marzo 15, 2006 3:57:00 p. m.  

Publicar un comentario

<< Home