viernes, septiembre 09, 2005

Yo Quack!!!, o el amor tiene forma de pato.

Días antes, cuando estaba preparando unos de mis viajes a Venezuela, pasaje, pasaporte, las maletas y las infaltables compras de los recuerditos –chocolate suizo, inevitable- para los amigos, para las amigas, me encontré con él escondido entre los estantes del Migros de Oerlikon. Me miró y pensé “esto es genial para Bárbara Beatriz”, lo metí en la cesta y desde aquel entonces se quedó en la casa. De ello hace más de 5 años.
Si bien es cierto, su amarillo centellante se ha devenido a un amarillo verdoso por el uso y el abuso. Pero está allí, con una cicatriz en el cuello en una de las peleas que ha tenido con Ganso –otro artículo pendiente a escribir, si no la paz en la casa estaría en veremos-.
Dueño de una fuerte personalidad, la ironía y el sarcasmo a flor de piel –bueno, a flor de peluche, en este caso-. Al principio, sólo se limitaba a dar un “Holaaaa!!!”, los buenos días o/y las buenas noches. Se vislumbraba completamente tímido y, viendo las cosas con la perspectiva que da el tiempo, creo que no era otra cosa que observando el entorno para luego tomar su espacio como pequeño tirano. Es el único pato, que conozco, que tiene cualquier cantidad de millas voladas y que sería la envidia de muchos pilotos. Todo esto si sin mover ni una de sus alas. “Yo no vuelo, me deslizo”. Y fíjense que hasta en el Concorde se ha montado, como también ha tenido algunas aventuras que hasta Ulises se quedaría tonto. Por cierto, y que no se entere, no tolera que le pongan un dedo en su barriga, se pone completamente histérico.
Se nos perdió, una vez, en la Habana, y solo nos dimos cuenta cuando justo estábamos haciendo la interminable cola de British. Tuve que irlo a buscar, sin saber dónde ni cómo, teniendo el corazón al punto del colapso rogando a los dioses poderlo encontrar mientras, en el aeropuerto, se quedaron fumando media producción mundial de la Camel.
El taxista, por orden mía, se comió todos los kilómetros que distaban entre el aeropuerto al hotel Inglaterra, en segundos, y allí esta él, tomándose un mojito de lo más tranquilo: “Les hago falta…, je, je, je!!!”
Luego, en el aeropuerto, todo era fiesta y hasta mi suegro –que nos acompañaba en ese viaje- me dio un beso de agradecimiento.
Una vez no podíamos dormir, pues a él le dio por ayudarnos y contar ovejas: “Una…, dos…, tres…, cuatro…, cinco…, cuatro…, tres…”, le preguntamos, por qué estaba haciendo eso y su respuesta fue que las ovejas se estaban regresando. Comenzó de nuevo: “Uno, dos, tres, cuatro…, cincuenta, cincuenta y uno”, y ahora que pasó, volvimos a preguntar: “Es que las otras pasaron en un camión”.
Hemos decidido adoptarlo, no tenemos otra alternativa. Es el primero en prepararse cuando salimos de viaje, además, de ser “El dueño y señor del cuello de mi pareja” y, creanme, eso no se discute. Se lleva fatal con Ganso y es muy amigo de Guau.
Es el propietario y Chef de un pequeño Bistro, que abre todas las noches, y nos mantiene, siempre, una mesa reservada para dos. Enseñó hablar a los que después de él han llegado –aunque muchos lo nieguen- y a Brummel!!! –Un viejo oso que hasta le faltaba un ojo (la cirugía de Gepeto hace milagros), es de paja, y tiene 45 años sin bañarse-.
Él ha sido nuestro abogado, nuestro psicólogo, nuestra compañía, nuestro médico y enfermero. Me ha ayudado a estar presente cuando se me hace difícil estarlo. Él es tantas cosas.
En fin, imagínese a un par de cuarentones durando horas hablando con un pato de peluche.
Pues, estamos totalmente y completamente locos, verdad?
Señores, les presento a Quack.
Para todos aquellos que sienten y conocen lo que es la fantasía, la magia de ser siempre unos niños.

4 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Esperemos que Quack abra su blog ....siendo tan versatil, con tantas millas de vuelo, tantos amigos y con unos padres como los que tiene...nos deleitaremos a rabiar con sus aventuras...(Dile de mi parte que prometo comentar siempre sus post)..vale?
PD: Serà cierto que hijo de gato caza ratón...??

viernes, septiembre 09, 2005 12:53:00 a. m.  
Blogger Protheus said...

Ya sabía yo que, dado el momento, ibas a atacarle a la literatura infantil. Lo veo como un pato dominatrix.

viernes, septiembre 09, 2005 2:58:00 a. m.  
Blogger Mire said...

jejeje...Qué sorpresa. No somos los únicos que adoptamos un pato, desde hace como 6 años mis hijos y yo tenemos a Donital, un pato que ha viajado ya por un poco de países y que también habla, exige, manda. Sin él nadie puede dormir, es marido, hermano, hijo, nieto, papá, toda vaina. Y a raiz de él se ha armado todo un club en casa: han empezado a llegar esposa, hijos, primos, mejores amigos, han empezado a construirse casas, jardines, escuelas, hasta su propio parque de diversiones, ocupando cada vez más espacio en el apartamento.

viernes, septiembre 09, 2005 4:37:00 a. m.  
Blogger Petrusco said...

Saludos a Quack. Lo comprendo porque a mi también me enerva que me toquen la barriga...a menos que exista un propósito sublime. El amarillo verdoso le luce bien.

viernes, septiembre 09, 2005 6:47:00 p. m.  

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