domingo, septiembre 04, 2005

"Allegro con spirito,
adagio,
allegro gentile..."

Hace algún tiempo, existía en Venezuela un canal de televisión y que se caracterizaba por su programación, mayormente, cultural. Esa emisora tenía una particularidad extraña. Cuando se veía, no se escuchaba; cuando se escuchaba, no se veía; en la mayoría de las veces ni se veía ni se escuchaba y muy, pero muy rara veces se veía y escuchaba. Bueno, eso es directamente proporcional, al interés que siempre ha tenido los gobiernos de turno, con esa vaina rara llamada cultura.
Aunque fue el primer canal, fundado en 1952, TVN-5, el añorado "canal 5 de todos los venezolanos", lo cierto es que, en el primer problema económico venezolano, ese canalcito se desapareció del mapa y, lo más grave aún, todos sus valiosos archivos fueron borrados, eliminados, criminalmente perdiéndose, por ejemplo, los programas de Aquiles Nazoa y su maravilloso mundo de fantasías.
Ya ustedes saben, que el acervo cultural de un pueblo tiene color ideológico, la iglesia sabe de ello y muchísimo, y él cual hay que limpiar. Por el bien de las nuevas generaciones, claro está.
Bueno, una vez, en mi casa, durante una cena, en donde se mezclaba la idiosincrasia típicamente gallega con lo genuinamente venezolano –football y béisbol-, yo, generalmente aburrido en esas eternas tertulias, me dio por encender el flamante televisor a color, en ello, jugando con el mando a distancia –todo un lujo en aquella época-, el canalcito funcionó.
Hubo silencio, mi familia se quedo con los tenedores al vuelo, se congeló el tiempo.
Algo inusitado en mi casa, sobretodo cuando estaba por perder "Los Navegantes de Magallanes" el campeonato interno frente -horror de horrores- a "Los Leones del Caracas".
No sé si es mi fantasía, o realmente sucedió tal y como lo recuerdo. Lo cierto que yo casi me introduzco en la pantalla, me volví todo ojo y oído. Todo ello lo recuerdo como unos de los innumerables –he tenido mucha suerte- momentos mágicos de mi vida.
En la pantalla estaba un señor con lentes oscuros, revelando su cegera, Joaquín Rodrigo -eso lo supe tiempo después- explicando el cómo compuso su concierto de Aranjuez. Allí me enteré que primero imaginó el segundo movimiento, inspirándose en las diferentes monarquías españolas; el primer movimiento pensando de lo que España para un español y el tercer movimiento, casi se creó solo, basándose en las fiestas populares. Luego, de su charla se trasmitió el concierto, una especie de video-clip.
Madrid, Valencia, los Jardines de la Alhambra, los verdes de Galicia, Cordoba, El Prado, el polvo de la Mancha con sus molinos al viento, El Retiro, El Escorial, La Giralda, La Torre del Oro, El Rocío, La Macarena..., el recuerdo de Rosalia de Castro, "La Semana Santa en Sevilla...
"...donde la pena es tan grande que hay que llevarla con alegría, entonces las cruces de mayo son cruces de flores y las vírgenes están engaladas y floridas y todo es un ritmo. Es un ritmo, el movimiento de las flores, el movimiento de los candeleros, el movimiento de los palios, el movimiento de los rosarios que se balancean y suenan. Ese olor misterioso, también móvil, a churro, aguardiente, a incienso, a boñiga..., todo junto, todo mezclado y todo sucesivamente acogido. Todo es misterioso en la semana santa en Sevilla".
Todo eso desfilaban frente a mí y mientras Andrés Segovia desgranaba las notas.
Aluciné.
Al día siguiente fui en busqueda de mi segundo disco de música clásica -académica-que compraba en mi vida, el primero "Carmina Burana", cuál si no otro.
Por aquel tiempo yo soñaba en convertirme en el Nureyev criollo, en el Baryshnikov tropical y me dio por crearle, al Concierto de Aranjuez, mi particularísima coreografía. Mis amigos, disculpen, han sido victimas gratuitas de ello. Desperté de ese sueño, así que la tranquilidad volvió a la vida de mis amigos y, sobretodo, de mi familia. Lo único que me quedó de todo aquello son unas aceptables piernas, algo es algo.
Volvamos una vez más al pasado.
En la biblioteca de la casa de mi abuela materna, cuando yo tendría unos 5 a 6 años y, -ya había pasado lo del "p-a PA, p-a PA, papá" y "yo mimo a mi mamá"-, encontré un libro de tapas amarillas. Entre sus páginas descubrí muchísimas palabras, imposibles de pronunciar para mí, y que no me decían absolutamente nada: Paleolítico, Australopithecus, Neandertal, Osiris, Babilonia, Egipto...
Su autor, Áureo Yépez Castillo.
Ese libro se convirtió en un mundo por descubrir, mientras algunos de mis compañeros le daba por aventurarse por Verne, Salgari o Dumas…
Tiempo después, justamente una nueva edición de ese libro, me sirvió para estudiar “La historia Universal” y así pude entender muchas cosas que luego me llevaron a otras.
Otro salto en el tiempo.
Tendría yo unos 25 años y la vida me da la oportunidad de encontrarme, frente a frente, a mi ídolo de niño, nada más y nada menos que Áureo Yépez Castillo. Dictando desde la cátedra “cátedra” y su dominio del alumnado como nunca más he vuelto a ver.
Nos unió una bonita amistad, muy corta para mi gusto. Él fue mi Sócrates por un tiempo, me enseño su mundo de libros, libros y librotes. Martirizándome a preguntas y más preguntas. “La verdad está en ti, búscala, lo demás pueden mentirte. Así que tu trabajo es buscarle las preguntas a tus respuestas y verás que la vida es un poco más fácil”. Me decía.
Me hablaba de Tomás Aquino, Alexis de Tocqueville, Hobbes mientras llovía sobre Caracas. Ególatra hasta la pared del frente, pero qué genio, en el fondo, no lo es?
Una de esas tardes, en su apartamento-biblioteca de la Av. Panteón de Caracas, frente a él, bailé por última vez mi “Concierto de Aranjuez”.
Allí le vi convertido en un "Zorba el griego", saltando, riendo. “Qué maravilla, qué maravilla, qué maravilla!!!” me decía y yo me sentí el mejor bailarín del mundo. Como saliéndo de una gala del Kirov, como mínimo, y escuchando aún los aplausos.
Siempre recuerdo a mi maestro, uno de los más importantes que he tenido en mi vida “El por qué frena. Déjate fluir”, cada vez que tengo algún inconveniente, escucho su voz decirme “El por qué frena. Déjate fluir, fluir...”
Nunca más le volvía ver, ya ustedes saben, la vida une y desune a la gente a su antojo. Él se fue a joderle la vida a Zeus, y les aseguro que no es una simple metáfora.
Por favor, si la vida les da la oportunidad y encuentran el CD de Paco de Lucía interpretando a “El concierto de Aranjuez” con la Orquesta de Cadaqués en el año 1991, no dejen de oírlo. Verán en la fotografía, junto a El Lucía a un viejito. Ese viejito es Joaquín Rodrigo.
Un maestro, tal y como lo fue, es y será mi maestro Áureo Yépez Castillo.
Para Judit, sin "h", te lo debía.

7 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Gracias, gracias, gracias. La palabra más bonita que existe.
Esta vida caprichosa, a veces se antoja injusta, pero otras, pone en nuestro camino a gente que, como un rayo de luz, ilumina nuestra existencia y nos hace amarla un poquito más.
Hoy, mi rayo de luz has sido tú.
Un beso y una sonrisa.
Judit

lunes, septiembre 05, 2005 10:10:00 a. m.  
Blogger protheus said...

Silmariat, veo que estás desatado. ya sé por qué tú y Ebe congenian, jajaja.
Quedan muchas dudas entre revelaciones amputadas. No soy curioso sobre la vida de los demás, lo cual, a veces, hace que parezca que no me intereso. Simplemente escucho lo que quieran decir, y no interrogo. Pero, una gran duda me asalta: el del "fluir", ¿era Aúreo Yépez, Joaquín Rodrigo, u otro? Coño, que casi hasta sospecho de Hidrocentro.

lunes, septiembre 05, 2005 6:36:00 p. m.  
Blogger Haller said...

La cultura siempre ha sido una piedra en el zapato de los gobiernos. Eso por que muchas veces la "cultura" entrega a las masas una cualidad pensante que no se acomoda muy bien a lo que el gobierno quiere del país. Pero, la presión no es en vano y por primera vez Chile, en este período, tiene un Ministro de Cultura. Nula participación en los medios comparado con el omnipresente Ministro de Hacienda, pero algo es algo. De la cultura en telvisión,los canales nacionales dejan eso casi por completo en sus señales de cable. El resto, para consumo interno, es chinchín y chimuchina. Como siempre, lo mejor va para el extranjero.
El de Aranjuez es notable. Orff y su Carmina también. Lo primero que tuve fue a Vivaldi y después el sublime Bach y su cantata 147.
Acá la vaina es un trago suave, en base de leche y café.
Saludos.Veo que Ebe tiene buen gusto para sus enlaces.

lunes, septiembre 05, 2005 9:57:00 p. m.  
Blogger Haller said...

Vuelto he...y al leer tu mensaje acabo de recordar que tuve un error terrible. La "vaina" es con jerez, yema de huevo, canela en polvo y otras menudencias. La leche y el café es para el "cola de mono". Eso. Saludos.

martes, septiembre 06, 2005 1:20:00 a. m.  
Blogger Silmariat, "El Antiguo Hechicero" said...

La cultura.
La cultura, pero qué es la cultura, amigo Heller?
Escuchar a Schubert, Ravel, Mozart, Tchaikovsky, Händel o Mahler; leer a los clásicos o los libros más IN del momento; ir a un buen ballet, tal vez paladear un buen vino, degustar una buena cena o ir de museo? Pero eso sí, y de ser posible con todos los medios de comunicación a nuestro lado para demostrar que tan culto somos.
La cultura -occidentalmente hablando- se toma como algo sólo para una ELITE en nuestros países y a la cual, definidamente, el pueblo llano no tiene derecho.
Por eso Latinoamérica están así. Un pueblo que no piensa y no se educa es muchísimo más fácil manejar, conducir. Nuestros gobiernos se han superado y mucho, pan y circo, aunque en nuestro caso el pan escasea y el circo es de terrible calidad.
Un continente tan rico –culturalmente y de lo otro- y que esté como está, es una lastima.

Todo lo mejor para ti

martes, septiembre 06, 2005 7:28:00 p. m.  
Blogger aprendiz de maga said...

fuiste bailarín? qué bueno!!!!
es para mí el arte más difícil...

el concierto de Aranjuez es precioso

miércoles, septiembre 07, 2005 2:51:00 a. m.  
Blogger Silmariat, "El Antiguo Hechicero" said...

Bueno, eso de “bailarín” son palabras mayores. Digamos que fui amateur.
Mi mayor triunfo fue ser aceptado en una escuela de Ballet en donde se ingresaba por audición. Pero, siempre existe esa palabrita, necesitaba la autorización de mis padres –era, en aquella época menor de edad- y ya debes conocer la historia. Querer ser bailarín en Latinoamérica y con raíces españolas, ni Torquemada.

Todo lo mejor para ti

miércoles, septiembre 07, 2005 12:32:00 p. m.  

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