jueves, septiembre 08, 2005

Hoy, como ayer, estoy aquí tratando en decir lo que en realidad siento y hasta me faltan las palabras...
El día se torna y se torna dando vueltas concéntricas y yo allí cual epicentro viéndolas girar y girar...
la noche, la noche se viste de azul, ribeteada de luna, camina entre el pasillo y el comedor; con ese desdén fastidioso que sólo ella sabe cómo hacerlo.
Los nombres llegan, se sientan, se fuman y luego, como el humo de las chimeneas, se van y llegan a cualquier lugar del planeta para luego bostezar y dormir...
Los tejados se transforman en sala de baile donde los gatos y más gatos ríen, lloran, se seducen, pelean y se aman por decimoctava vez..., no me dejan dormir!
Las nubes son como más largas que de costumbre, saludan y renuevan su camino más allá del horizonte; pasa un avión y las montañas le sacan la lengua.
Y entre esas cosas..., apareces, tirando tu bolso en la sala, hablando hasta por los codos, femenina, caminas, vuelan zapatos..., yo te observo...
...Nos robamos un beso (¿o fueron cuatro?) y la noche se vuelve más noche y el frío se vuelve gotas que caen entre tus pechos y tu vientre.
En los pliegues aparecen risas, murmullos ahogados donde los secretos se mezclan con la noche y un rayo de luna sigilosamente entra en la habitación maquillando las paredes con estudiada maestría.
Tú dices y yo escucho...
Dejas labial en mis mejillas y un perfume de millones de rosas en mi cuerpo.
La seda te cubre y la envidio.
Y no sé si es tu pelo, tus labios o tus manos...,
o esos ojos gatunos.
Y las sábanas son olas que vienen y van.
Tú cuerpo que viene a mí, tu cuerpo que está en mí,
y los pétalos reciben el rocío,
y temblamos como hojas a la suave brisa.
Abro los ojos y...,
...descubro que allí estás, sirviendo el desayuno otra vez,
y yo te observo, y no hablo, y no quiero decirte nada,
tan sólo estás allí y eso me basta...,
y los gatos todas las noches llegan, mas no importa.
Y las nubes vienen y se van; eso no es importante.
Y la noche llega con su manto de seda cubriéndonos...,
poco a poco, uniéndonos formando un solo ente.

Octubre,1987.
Otro de mis viejos escritos, llenos de tantos recuerdos, cuando jugabamos a ser y no eramos.

4 Comments:

Blogger Bruj@ said...

Acabo de terminar de leer este y el anterior de tus poemas... y en mis mejillas, ...la lluvia. Pero, será que son estos días grises, que el alma, titila con las pequeñas notas las vibraciones mas sutiles que se encuentre en el camino...
y las tuyas... son sutiles.

No se que decir... me llegó demasiado.llorar no es malo... a veces, llorar con los sentimientos inspirados. Gracias.

jueves, septiembre 08, 2005 2:39:00 a. m.  
Blogger Edén del Vainero Psicosocial. said...

En tu texto, vestido de precisas imágenes y suaves metáforas, siento la belleza de la cotidianeidad, en cada paso, en cada detalle pasado por el segundero del reloj, que por obvio se creyó desapercibido, pero que dibujo un conjunto, un todo, una imagen imborrable.
Esa imagen que está en tus recuerdos, esa imagen que tus letras se encapricharon en inmortalizar.
Muy hermoso. Como cada segundo que pasa si intentamos hacerlo eterno con esa belleza encubierta que tiene cada etapa de la vida.

----------o O o-------

Otro tema, por cierto, no he encontrado tu post sobre el artículo de Ibsen... ¿a dónde se ha ido?

Quería responderlo...

jueves, septiembre 08, 2005 5:16:00 a. m.  
Anonymous LACARCOMA said...

Sr. Silmariat (Antiguo Hechicero): Nuevamente quedo envuelto en su sortilegio, cegado por las "pociones" que emanan de su caldero....pero ya transmuté, vengo de otra dimesión...he aprendido a cuidar mis palabras, mis gestos..todo aquello que denotó "afecto" quedó enterrado en una mazmorra expresamente construida para ese fin....
El Epitafio?..está por escribirse

jueves, septiembre 08, 2005 5:23:00 a. m.  
Blogger protheus said...

3/5

jueves, septiembre 08, 2005 2:28:00 p. m.  

Publicar un comentario en la entrada

<< Home